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Descanso

No es la misma ciudad cuando la enseño. No es el mismo suelo ni la misma lluvia. Ni tan siquiera yo soy la misma, sino que soy más idéntica a lo que está dentro, cuando no me divido en partes y soy un solo ser, con un borde que toca el universo.
Hay quien recorre cientos de kilómetros sólo para decirnos una frase, o para darnos un abrazo, porque esa frase o ese abrazo son mucho mayores que las 13 horas en autobús, que los paisajes, que los recorridos. Son aquellos ante los que no vale la pena hacer esfuerzos y es absurdo, resulta ridículo fingir que soy mejor de lo que soy. Es un descanso, mayor que cualquier país o vacaciones, por unos días no ser mejor.
Tampoco nuestras fotos son las mismas cuando las enseñamos, como la ciudad, la lluvia, el suelo. Y ¿por qué tienes la mirada tan triste en todas? No sé, si te digo la verdad nunca me había dado cuenta. Siempre supe posar. Siempre fui fotogénica. Ahora menos. Ahora no me gustan las fotos. ¡Fotos no, por favor!
Me gusta enseñar mi ciudad y mis fotos, así veo distinto el lugar en que vivo. Dejo de formar parte y de repente yo también soy extranjera, sin sentimentalismos, sin historias. De alguna manera vine también en ese autobús. 13 horas de ida. Luego 13 de vuelta y vuelta a la normalidad, aunque las conversaciones hasta las tantas de las mañana nos hacen fuertes y piso con pie firme un suelo que no conocía, y sin embargo era-es mío. Mi suelo. Mis pisadas. Raíces en paisajes y ciudades y fotos que ya no puedo ver si no es con ojo ajeno, con ojo que ha recorrido una noche de viaje y se ha despertado cuando el conductor grita ¡Gijón! ¡Última parada!

Comentarios

Azena ha dicho que…
Última parada. Para ti la primera. Está bien que te veas con otros ojos. Porque así aprendes a conocerte un poquito más. Besos desde mi corazón, que está más cerca de Gijón que mi cuerpo.
Es que existen también los viajes que no hacemos. Y en esos, muchas veces, aprendemos más, porque viajamos con maletas vacías -que son las que ni atan ni pesan, pero sirven para portar lo que importa-.
Disfruto de estos días que te han gustado tanto, que te han servido tanto, de ese modo en el que sirven las cosas (casi sin darnos cuenta, sin molestar).

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