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Puños

Quién lo iba a decir, querida, cuando nos hicimos las fotos. Quién iba a pensar que aquello sólo sería un recuerdo de esos que ocurren antes del hecho y no después. Tampoco tú lo habías pensado cuando las enviaste en el sobre más extraño que he visto en mi vida (créeme, he visto sobres extraños), unas cuantas fotos con el pelo corto y los guantes de boxeo y algo que todavía no sé lo que es en la mirada.
Normalmente no me ocurre, normalmente sé por qué son las miradas, sobre todo las mías, pero esta vez no. Tal vez sea porque hice más teatro que otra cosa cuando me sacaron las fotos o quizá porque en realidad estaba desnuda, con aquella camiseta sucia puesta al revés, y desnuda, como en las fotos que los hombres me sacaban y cuando una está desnuda se siente más desvalida frente a las fotografías y quizá por eso ya no me gustan las fotos, por eso o porque los hombres nunca llegaron a devolverme mis propias fotografías (algo les hizo creer que en realidad eran suyas, que tenían derecho a quedárselas). Pues bien, los guantes, y la camiseta y la mirada, ¡sí!, la mirada. Hoy los guantes que calzo no son tan bonitos, la mirada no es tan fiera, es una mirada de justo después que quitarse las gafas y los guantes son los que usan los alumnos, con unos calcetines para proteger las manos del sudor.
Tanto tiempo y es la primera vez que boxeo de verdad, y ¿sabes? tampoco tengo miedo de hacer daño ni de que me lo hagan a mí. Vamos, chicas, es un deporte de combate, no os pidáis perdón. Así que ya no lo pido. Pongo el puño derecho en el corazón para saludar antes y después de la pelea y es todo.
Entonces están las fotos como un recuerdo de ahora que hicimos antes de que la historia empezase. Ví la necesidad de soltarlo todo, de pegar, de ser fuerte, de que me dieran en el estómago, en la mandíbula, la necesidad de la confrontación física con el mundo. La necesidad del combate.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Nada importa nada y el peor combate está siempre por llegar querida.
Tal vez esos hombres que te fotografiaron no han podido ni siquiera abrir el sobre en el que estan tus fotos para ofrecertelas. Puede que tu tengas algo de ellos que no estas dispuesta a devolver.
Tu blog es muy bello gracias por compartir con todos las pelusas de tu ombligo.
Paula.

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