Se derramó el bote de alcohol yodado en a alfombra. No sé si el alcohol yodado es lo mejor para la piel, supongo que no, pero untarme los brazos y el pecho de amarillo que arde me produce cierto alivio y, tal como están las cosas, el alivio es a lo único que aspiro.
También me produjo cierto alivio que se cayera en la alfombra. Ver una mancha amarronada como si algo hubiera estallado, quizás un corazón o una bolsa de veneno (o ambas cosas, una bolsa de veneno contenida en el corazón) y respiré toda la noche el olor a yodo como un vaho curativo. El eccema no había desaparecido, sólo se había trasladado a la alfombra, pero entonces hay algo de equilibrio, ya no está sólo en mi cuerpo, sino en algo exterior, algo objetivo y físico que puedo odiar, maldecir o aborrecer. Con mi piel no puedo hacer todas esas cosas, o al menos no debo hacerlo. No es sano.
No limpio la mancha de alcohol yodado. No cambio las sábanas. Pero no me llaméis abandonada, pues la canción más triste del mundo, querida G., sin lugar a dudas es Los Ejes de mi Carreta. Todos necesitamos un poco de óxido de vez en cuando.
También me produjo cierto alivio que se cayera en la alfombra. Ver una mancha amarronada como si algo hubiera estallado, quizás un corazón o una bolsa de veneno (o ambas cosas, una bolsa de veneno contenida en el corazón) y respiré toda la noche el olor a yodo como un vaho curativo. El eccema no había desaparecido, sólo se había trasladado a la alfombra, pero entonces hay algo de equilibrio, ya no está sólo en mi cuerpo, sino en algo exterior, algo objetivo y físico que puedo odiar, maldecir o aborrecer. Con mi piel no puedo hacer todas esas cosas, o al menos no debo hacerlo. No es sano.
No limpio la mancha de alcohol yodado. No cambio las sábanas. Pero no me llaméis abandonada, pues la canción más triste del mundo, querida G., sin lugar a dudas es Los Ejes de mi Carreta. Todos necesitamos un poco de óxido de vez en cuando.