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A la recherche du temps perdu

Perdóname, amor mío, esta tarde no puedo ir a verte. No sé si lo entenderás o si habrá algo que se rompa y te duela, como duelen las cosas cuando por fin se rompen. Sea como sea esta tarde tengo cosas que hacer, cosas importantes, cosas que van a hacer del mundo un lugar mejor. Por eso no voy a verte. Juro que no es una excusa, ni una broma (jamás bromearía con algo así).
Por eso pido tu comprensión y tu paciencia, tu gratitud por todos los días en los que sí que he ido, religiosamente. Hoy ya no tengo tiempo. Me he llenado de citas importantes, es preciso que vaya al cementerio a cambiar el agua a los crisantemos y a colocar trocitos de vídrio azul dentro de un corazón. Es algo fundamental, alguien tiene que hacerlo y ambos sabemos que ese alguien voy a ser yo. Son ese tipo de cosas pequeñas de las que nos encargamos las mujeres; arreglamos todo lo que es insignificante, lo que parece que se hace sólo. Hemos aprendido durante años a ser invisibles, a realizar invisiblemente todas las tareas.
Por eso esta tarde, cariño, te pido que prescindas de mis besos. Esta tarde no sabría darlos. Esta tarde seré invisible una vez más y, sin que nadie me vea, tejeré aquel lugar del tiempo perdido.

Comentarios

n. ha dicho que…
Me gusta pensar que alguien se acuerda de las cosas pequeñas e insignificante porque son las únicas que importan. Me gusta, cuando se dejan, mirar a las mujer absortas en sus gestos invisibles.

Me encantaría esperar una tarde entera a alguien que fuera a venir la tarde siguiente. Sería diferente por una vez.
He trabajado toda la semana y sólo digo tonterias, pero mañana libro y puedo irme al cine o a nueva york o lo que sea.
Ella ha dicho que…
Le recuerdo, querida rosa, otra cita importante: La conquista del mundo, el cinco de marzo.
Cargaré las armas. Cultivaré flores para sus cementerios. Y para mis muertos.
Heresiarca ha dicho que…
Me pregunto si fue a la búsqueda del tiempo que perdió en semejante búsqueda...

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