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restauración

Ya estás de vuelta. Volver de la isla es volver en serio. Me pasé 16 años de mi vida regresando de la isla. Esa es la manera de volver. Nunca fue fácil la despedida. Un cuello hinchado, una inyección, una noche en la que creo que no dormí, sino que me morí para resucitar al día siguiente. El cuello bien, trocitos de piel despegados. Un adiós.
Papá estaba más joven cuando me marché. Como si de repente supiera qué hacía ahí o fue porque yo era una niña, porque estaba otra vez en las calles de la infancia, el colegio de la infancia, las amigas de siempre(en la isla todo permanece) y las viejas me miraban cuando salía de casa y el pueblo olía a verano. Ese olor. Ese mar. El cielo por las noches. Las estrellas. Las cuevas. Lo recordaba todo. Absolutamente todo. Cada piedra del camino, cada perro famélico, cada vestido negro. Ellos también me recordaban a mí, incluso aquello que yo había olvidado. Es lo que tiene, la isla, lo guarda todo. Con el calor se conservan mejor las cosas.
Allí está la parte de mi vida más carnal, la que existe cada mañana, la que no se olvida del cuerpo, la que escribió poco pero contó muchas cosas. Es la parte que abandono cada vez que me voy, pero sé que recupero cada vez que regreso. Y ahora sé que voy a regresar, que este no ha sido un viaje aislado para ver a la familia, sino la restauración de una tradición que perdimos Azena y yo pero que necesitamos para estar enteras.
No subí montañas, no nadé océanos, no realicé ninguna hazaña. Simplemente bebí las tisanas que el abuelo prepara cada día, comí con la gente de siempre, me llené del sabor que tengo cuando me lamo la piel.

Comentarios

Azena ha dicho que…
tienes razón, sin la isla me falta un pedazo. ¿sabes? me apetece que vayamos juntas...
Ansetobeah ha dicho que…
Y siempre queda la isla que nos empuja a visitar islas. A veces pregunto por mi ínsula, como Sancho. Y se ríen, porque sólo un tonto pregunta por su isla. Es como una declaración de muerte.
Estrechar islas, abrazar archipiélagos, degustar aluviones en la desembocadura de cada río: es una forma aceptable y heroica de restauración.
Anónimo ha dicho que…
Yo hace poco que he estado en tu isla, y me gustó mucho.

Cen
Anónimo ha dicho que…
me llene del sabor que tengo cuadno me lamo la piel, OLE OLE ole en el ocmetnario al anteriro post te pedía rpecisamente esto ,lo que hiciste en las islas, coño, tengo que leer por orden cronologico no por roden d epublicación. te recomiendo otro placer salivarte la piel y luego olerla,que ese olor te acompañe en los no-lugares. Al fin y al cabo tu cuerpo es lo único que siempre va a acompañarte, en cualquier ciudad, en cualquier avión ¿o no?charo. COÑO

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