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Mostrando entradas de junio, 2007

Y PERDÓN

Esta noche no podemos pedir otra cosa.


No tendremos hoguera, ni bosque, ni daga, ni sal, ni mar, ni fuego. No tendremos coronas de hiedra ni vestidos blancos. Esta vez no. Esta vez os dejo algo para recitar a medianoche. Estéis donde estéis, estaremos juntos.

"Con el aire, con el fuego, con el agua, con la tierra
con toda la magia de la noche de San Juan
y con toda la fuerza de nuestros corazones unidos, de nuestras manos unidas, de nuestros cantos unidos
te pedimos perdón por todo el daño,
por la especulación, por la construcción desmesurada, por el abuso atroz de tus recursos.
Confiamos en tu poder de sanación y te amamos, te respetamos y te tememos.
Cura todas tus heridas
Hiere a quien se alce contra ti
Que nuestro canto y nuestra danza cierren el ciclo de destrucción y renueven la tierra, el aire, el fuego, el agua
únicas y poderosas riquezas:
la tierra, el aire, el fuego, el agua
la tierra, el aire, el fuego, el agua
la tierra, el aire, el fuego, el agua"

(comienza el canto, el baile …

Gracias

A todos los que lo habéis hecho posible. A todos los que me prestasteis el vuestro. A la horchata, a las tostas.... pero, sobre todo, gracias a Virginia Woolf.

Mástil

Una casa en el borde del mar. Eso sueño, una casa y mi habitación a la que se accede por unas rocas en la orilla. Luego están las calles. Eso ya no es un sueño, las calles. Tenía un plano de París en la pared y coloreba las calles por las que iba pasando. Una ciudad entera y hubo calles que no pisé ni una vez. Las manchas amarillas de exploradora y los zapatos que huían, en aquella ciudad donde era tan sencillo esconderse, donde pueden pasar muchas cosas antes de que nadie te encuentre.
Pues bien, de nuevo coloreo calles de amarillo. Esta vez me pagan por explorar la zona (no mucho, por pasear nunca han pagado demasiado bien) y vuelvo a tener que salir de casa con la carpeta debajo del brazo. Fueron muchos años con una carpeta, agarrada a una carpeta, decorando carpetas, regalando carpetas, usando carpetas como escudo, escondiéndome detrás de carpetas... muchos años. Tantos que ahora salgo de casa más tranquila cuando empuño mi carpeta. Es como un mástil al que amarrarse cuando cantan …

La Buraka

Los versos se agazapan en los lugares más insólitos. Quién lo iba a pensar, sin que nada ocurriera previamente, sin una causa justa, estar aquí con todos. Ya veis, yo que no tuve valor para celebrarlo lejos de vosotras y todos ellos, con valor después de un par de copas (un par de días de copas). Este pueblo, estos bares como si siempre hubieran estado en otro lugar de mi memoria, el que apenas conocimos. Internet como por milagro, la sobriedad obstinada, los versos grandes de las niñas pequeñas, los versos pequeños de los señores grandes, un puñetazo en plena mandíbula y la continuidad, el final no anunciado, no dicho, no previsto... un final que ni siquiera existe.

Bautismo

No entiendo mis propios sueños. Cuando cierro los ojos aún no estoy dormida oigo voces que no reconozco, que me dicen frases al parecer muy importantes para ellos. Como si yo fuese un canal por el que pasan miles de vidas ajenas. Duermo para asimilarlas todas.

Salgo de casa. Estoy despierta. Juro que estoy despierta. Salgo de casa y llego a la plaza. Explosión. Caen de mi mochila el C.D. y un preservativo, artefactos imprescindibles para el amor moderno, tan necesitado de mecánica. Tuve que contenerme para no romper a reír a carcajadas. Pequeño bautismo y el disco de MÁQUINAS ROMÁNTICAS cayó al suelo, justo al lado de CONTROL ADAPTA FINO. Hermoso cuadro. Recoger todo, recoger el disco, el C.D., el preservativo. Recoger mi propio nombre. También en este país mi propio nombre.
No volver a casa. Seguir despierta.

Mi sombra

Yo a veces sigo a mi sombra... a veces, cuando no sé muy bien a dónde vamos o si estamos en un lugar concreto, firme, un lugar al que llegamos por un esfuerzo ímprobo o un lugar como por casualidad si es que el azar es un motivo. Entonces, por no quedarme quieta, sigo a mi sombra.
Lo hago paso a paso, repitiendo estrofas aprendidas hace miles de años, romances, tradiciones, ritmos repetitivos que me acompañan, que me acompañarán siempre.
No me culpéis si estoy callada, si parezco perdida. Mientras esté mi sombra conmigo nunca estaré perdida. Nunca estaré sola.