Ir al contenido principal

Mi sombra

Yo a veces sigo a mi sombra... a veces, cuando no sé muy bien a dónde vamos o si estamos en un lugar concreto, firme, un lugar al que llegamos por un esfuerzo ímprobo o un lugar como por casualidad si es que el azar es un motivo. Entonces, por no quedarme quieta, sigo a mi sombra.
Lo hago paso a paso, repitiendo estrofas aprendidas hace miles de años, romances, tradiciones, ritmos repetitivos que me acompañan, que me acompañarán siempre.
No me culpéis si estoy callada, si parezco perdida. Mientras esté mi sombra conmigo nunca estaré perdida. Nunca estaré sola.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Espero que todo te vaya bien, de todo corazón.
Un beso. Cen
a-escena ha dicho que…
Nunca hay que perder de vista a nuestra sombra. E incluso ponérnosla de sombrero.
Azena ha dicho que…
yo también repito estrofas aprendidas hace miles de años, pero no son sólo mías, son de todos los que me escuchan, y por supuesto son todas tuyas y todas para ti
Alexandrita ha dicho que…
Jo Sibi...No sabes cuánto te entiendo. Yo tbn tengo sombra aunque le llamo Norte y siempre pienso que es lo que nunca debo perder. A menudo tengo la costumbre de asirme a lo muerto: Visitar viejas tumbas, autores, libros ...que ya casi me se de memoria o sin casi. Y puede que hasta esté todo ello, todas las cosas y las personas más que gastadas.
No te preocupes. Llegarán horizontes nuevos y estrellas nuevas que conquistar y por supuesto tambien habrá intento de conquistas. Sea lo que sea espero que sea fructifero y que pronto, de nuevo, eleves la mirada y se te vuelva a olvidar que ahí está la sombra y solo veas y oigas los pájaros.
Miles de besos de colores para tí.
Alex.

Entradas populares de este blog

Regreso

Sólo duele de verdad cuando regresas
Dejar cosas atrás no es complicado.
Lo difícil es volver a ver el mismo lado
Torcido por el tiempo lleno de arrugas gruesas
Pues mirar es mirarse en el espejo
Ya resistente a la idea, a Stendhal,
A la historia que quisiste contarte
Que te cuentas cada día desde lejos.
Nunca como esperabas, como un verso
Que muestra realidad ante tus ojos
Marcharse no es difícil, amigo mío
Llevamos una vida marchándonos de algo lo difícil, lo que desangra
Es volver para ver que aquello fue verdad
Que fuste la que fuiste,
Que el amor se mezcló con odio algunas veces
Que las tardes no habían sido cálidas,
Que traicionaste, que te traicionaron
Que nunca hubo perdón en la distancia.
Y luego, sin embargo,
Volver es volver a echar de menos.
No añoras hasta que tu piel recuerda
El olor familiar, el timbre de las voces, las paredes. Y vuelves a ser la que fuiste por
Un lapso muy breve, un instante fugaz
Un abrir y cerrar de ojos y mentiras.
La realidad ta…

India. Entrada.

Sales del avión. Coges el metro. El metro parece sacado del futuro, un metro que toda ciudad desearía tener: limpio, rápido, con información precisa de dónde te encuentras y cuánto te falta para llegar a tu destino (unas lucecitas azules se van encendiendo entre el nombre de una estación y otra a medida que avanzas). Incluso una luz roja te indica por qué puerta salir (derecha o izquierda). Ningún olor, ningún ruido perturba este universo organizado en luces de colores. Nada te hace sospechar lo que habita en la superficie, las riadas de gente, la ciudad palpitante.
Sales del metro. Te invade la oleada de personas, el perfume inciensado de pobreza. Atraviesas la calle negándote a todos los ofrecimientos, que pasan de la asertividad a la violencia. No, thank you, con tu ropa europea y tu piel extremadamente pálida y tu suficiencia. El hotel está cerca. Miras otra vez el plano: Sólo hay que coger esta calle, asegurarse del nombre en una placa, luego contar tres perpendiculares, torcer …

Expectativas

Una vino a esta tierra del sur con ciertas expectativas. Los principios son duros, no pasa nada, se dijo una. No pasa nada si al principio no tienes mucho amigos o si tienes que hacer algún que otro recado antes de empezar a hacer cosas más importantes en el trabajo, o si no viene a verte mucha gente al principio, o si no publicas ningún libro de momento o si, en definitiva, empiezas poco a poco.
Lo importante es ir aprendiendo, desarrollándote, adaptándote. Poco a poco tendrás tu grupo, tu puesto, incluso tu familia. Esas cosas requieren un poquito de paciencia.
Han pasado seis años desde entonces. No puedo decir que esos años hayan sido malos, al fin y al cabo he tenido buenos momentos y lo he pasado bien. Es dulce compartir tu vida con alguien a quien realmente amas, con alguien a quien te gusta ver todas las noches al dormir y todas las mañanas al despertarte. El problema han sido las expectativas. La expectativa te pone en una posición de esperar, de estar verdaderamente convenci…