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Héroes

Menos dinero tengo todo lo que me hace falta, así que puedo decir que soy rica. Poco a poco me voy adaptando a esta ciudad, donde todos estamos lejos los unos de los otros, me acostumbro a las miradas de orgullo y a los yonquis de las callejuelas. Los policías, las putas, los asesinos, el ruido de la calle.
Dejé mis historias un poco antes de lo que vivo. No fue por pereza, sino porque las palabras justas a veces no se pueden o no se deben decir en un momento concreto y hay que esperar y entonces es mejor no decirlas nunca. Perdí muchos hábitos y gané diplomacia, perdí introspección y gané en movilidad. También están las reglas, y la firme solemne promesa de no hacer daño (a propósito, se entiende) por medio del cuerpo de letra 12 -uficiente daño hacemos ya- lo malo es que con esa clase de promesas las historias se resienten. Supongo que es hora de empezar otra vez, como en todas las semanas negras de la historia de mi vida.
La Semana Negra de antes de irme, la del Gran Adiós, y luego la de la Noria, la de Eric Burdon (queridísimo) y la noria y nosotras cuatro -tremendo equipo-. Es pronto para recapitular, pero se van perfilando las líneas de esta mano que ha encontrado el silencio, la música, la luz y la presión dactilar adecuado para escribir esto.
La primera Semana Negra, la de las Pepsis gratis en la redacción de A QUEMARROPA, la de "este es mi prometido", los Ilegales que fueron otra y luego Kevin Johansen, pero antes que nada fue Pedro Navaja y luego Moustaki. Recuerdo la de la bofetada. Sí. También fue en la semana negra cuando no permití que insinuaran que no parecía Rita Hayworth (plas y le crucé la cara). Jim Thomposon y mi primer artículo en el periódico local. Sí, la Semana Negra cierra o abre capítulos. Ahora tengo que hacerlo yo solita, y abandonar para siempre las historias que no fueron contadas, como las vidas que no llegué a vivir o las mujeres que no llegué a ser. Ahora toca Malasaña, la colcha azul, la planta de mentira, la música envolvente y el cine personal. Tocan las calles descubiertas y las cervezas; toca ser héroes en una nueva tierra.

Comentarios

El Otro ha dicho que…
Nunca se me ha dado bien la introspección pero he oido que puede dar buenos resultados. Suerte y recuerda la vida es para vivirla no sólo para imaginarla o recordarla.

El Otro
Ella ha dicho que…
No olvides que, a veces, y aunque sólo sea como mero mecanismo para la purificación psicológica, no está de más asumir el papel de villana.
Sin pasarse, querida, bien sabe que conlleva un gran esfuerzo restabilizar el carma (y la calma). ;-)
Un abrazo muy fuerte desde una Semana Negra, que estará este año huérfana de sombreros rojos.

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