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Normalidad

Lo que el primer día nos parecía absurdo, irracional e ilógico al tercero ya empezamos a verlo normal y dentro de un par de semanas creeremos que no hay otro mundo posible ni otra forma de hacer las cosas. Así es como empieza todo, el tercer día, cuando ya están formando parte de nuestras vidas. No el primer beso sino el beso de "adiós cariño" del tercer día como inicio de una costumbre ni los entierros sino al tercer día, cuando ves que el panadero sigue vendiendo pan como si nada hubiera ocurrido o la familia normaliza su rutina diaria o ya no es el tema de todas las conversaciones.
Esta mañana el tapón del frasco de colonia se estampó contra la uña de mi pié izquierdo. Un cerco de sangre acaparó mi atención el resto del día. Imposible evadirse de algo tan excepcional, mientras el resto del mundo parecía seguir su curso normal (sí, al tercer día ya es normal). Incluso me descubrí apretando un poquitín la uña como quien aprieta un diente flojo y siente un cierto placer en el dolor agudo. Supongo que son pequeños escapes del cuerpo, incapaz de adaptarse a un molde, a una vida, a un trabajo de 40 horas semanales donde demostrar lo buenas que somos, lo competitivas, lo alto que queremos llegar.
Mañana, con un poco de suerte, aún tendré un poco de sangre que me recuerde que aún estoy viva.

Comentarios

Ansetobeah ha dicho que…
Le regalo una opinión:
Con tal de que el cuerpo no se adapte a ese molde de muerte, uno aguanta no sólo el tapón de un frasco de colonia, sino la bombona de butano sobre la uña o el pie (da igual si izquierdo o derecho.)
Mañana, con un poco de suerte, olvidaremos que la sangre que nos contamina el cuerpo hace tiempo que lleva la marca del vampiro que se alimentó de ella.
Anónimo ha dicho que…
vamos a ver... deja el curro, vete a una comuna hippie con la herencia de tu amdre... mira en internet ecoaldeas, que no pue ser, que se nos va la vida, vale que te va la marcha, que te va estar en el estómago de la bestia por puro placer del análisis del monstruo, vale, comprendo, pero la vida es lo otro.charo
The Wild Rose ha dicho que…
Tienes razón, querida, la vida es lo otro; pero necesito un tonal impecable para que mi nagual también lo sea.

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