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Mujeres

Guardo en un cajón pequeño no los recuerdos -esos los llevo puestos- sino todas las mujeres que no llegué a ser. Forman una bonita colección la francesa que nació en París y que creyó que París era el centro del mundo, la canaria que nació en canarias y que siempre quiso salir de una isla tan chiquita, la que casi nace en Barcelona, también la que se enamoró de un catalán por vez primera, sin pensar que los catalanes son seres que no se dejan amar y sin pensar tampoco en las consecuencias. Guardo a la que vivió una vida difícil pero no exenta de felicidad al lado de quien la creyó mejor de lo que era, a la mujer casada, a la madre de familia. Guardo, un poco desordenadas, a la que se quedó en Irlanda, a la que se quedó en París, a la que se quedó en todos los lugares en los que he vivido. Tengo, si te fijas, a la mujer que nunca bebió té y a la que se retiró a meditar a un lugar donde jamás la hubierais vuelto a ver. También guardo, aunque no sé si eso es muy bueno, a la mujer que no conoció a Nacho Vegas ni a Nick Cave, a la que nunca leyó a ningún Panero. Guardo a la que no lee las cartas del tarot ni las hojas de té en los vasos vacíos.
Son graciosas, todas juntas, tantas mujeres; la que no celebró nunca sus cumpleaños y la que no permitió a nadie psicoanalizarla. Guardo a la virgen -casi lo llegué a ser un tiempo- y a la que creía que la masturbación era un pecado. Las guardo junto a la que se acostó con todos los hombres -y mujeres- con los que yo decidí no hacerlo y parece que hacen una bonita pareja. Y, por último, guardo a la traidora, a la mujer fatal, a la que quiso ser tan infeliz como Gilda, a la que jamás nadie conoció del todo. La guardo y vuelvo a cerrar el cajón. Todavía queda sitio. Todavía puedo abandonar mujeres a mi paso y dejarlas con las otras, y eso, lo creáis o no, me llena de esperanza.

Comentarios

Ansetobeah ha dicho que…
Pese a todo ello, nunca llegarías a "la mujer" a la que los nominalistas y demás personajes de toda una Edad Media intentaron definir. Un trillón de mujeres o de hombres particulares siempre serían indiscernibles frente a la palabra que lo gobierna todo. La mujer o el hombre más especial no sería más que eso: "hombre" o "mujer"; sin más.
Desde el infierno.
Ansetobeah ha dicho que…
Nota sobre la esperanza:
Fue el único mal que quedó en la caja de Pandora. Si ese mal hubiese salido al mundo, el hombre no existiría.
Reflexión mía: ¿Por qué coño no salió al mundo? No habría humanos.
:)
"Odio a las subordinadas" ha dicho que…
Nadie nos llega a conocer nunca del todo querida. Ni nosotras mismas llegamos a hacerlo. Creo que debemos congraciarnos con todas las personas que habitan en nosotras y lo primero que debemos hacer es que ninguna de esas partes tiranice a las otras. Intenta congraciarte con tus dos polaridades, busca el centro, el equilibrio. Sino tu mano izquierda nunca podrá hacer las paces con la derecha, y así no se puede vivir, creeme. Un abrazo.
"Odio a las subordinadas"
Quizá haya que presentar a la mujer que nunca conoció a Nacho Vegas y a la que nunca conoció (Ni entrevistó) a Roger Wolfe. Aunque sospecho que ya se conocen. Lo que no DEBEMOS hacer nunca es presentarles a Nacho Vegas ni ROger Wolfe, eso sería casi tan sórdido como deprimirse en Langreo, no crees?

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