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El tiempo

Ahora que no tengo tiempo me dio por darme cuenta de que la música no lo requería. Es algo tan ajeno al tiempo que puede ser disfrutada en las circunstancias más desfavorables, contra viento y marea y contra el cansancio de los ojos y las piernas. Curioso, la música que es la escultura sonora del tiempo y se ríe de él.
Pero no sólo escapa a ese tiempo cotidiano, sino también al tiempo que pasa, a los años que nos caen encima y nos vuelven menos traviesos (al menos a algunos de vosotros). El tiempo de la historia y la música también se ríe de este tiempo. Es como la doble articulación de la atemporalidad musical.
La música, como el teatro, necesita su doble. Una canción no es una gran canción hasta que no se hacen versiones de ella; entonces empieza a tomar forma propia, a descubrirse como generadora de sentido, de drama, de aspectos en los que su creador, si había pensado, lo había hecho inconscientemente.
Por tanto y para celebrarlo (últimamente se me ocurre celebrar un montón de cosas) descubriré a Loquillo. Otra vez. Creo que llegaré a vieja y nunca dejaré de descubrir a Loquillo.

Para ti
Para mí
Para Piel de Manzana
Escapamos también los dos a un tiempo, los dos a ambos tiempos.
La manzana y la música son los dos mejores antídotos que se me ocurren.


Comentarios

Dragonfly Nightmare ha dicho que…
no puedo oir la canción que has elegido pero, nena, esta página te gustará:
www.secondhandsongs.com
ahí encontrarás las versiones de las canciones, quién las hizo, etc. Además, me gusta penar que escucho música que, desde cierto punto de vista, siempre es de segunda mano. Visto así, la primera carta de amor que me mandaron (copiando una letra de Loquillo cuando tenia 8 años) es menos mia, más leve, histórica.
Muac!
Ratonuca ha dicho que…
Al final, la mudanza resultó ser un deber vital ineludible.

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