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LITERATURA

Yo estaba estudiando la carrera de filología hispánica en una universidad de provincias. Aquella noche íbamos en el Opel gris plata mamá tenía puesta la radio. La ponía para no dormirse y para aprender cosas. Siempre estaba escuchando programas educativos: aprenda inglés, alemán, las bases del bip bop; lo que fuera. A mamá le gustaba hacer cosas útiles, aún en su tiempo libre.
Esa noche había un programa de la UNED (Universidad a distancia, tiene gracia) sobre LITERATURA. Pensé que empezaba a ser mi deber escuchar esta clase de cosas, así que atendí. Y atendí tanto que todavía hoy recuerdo ese programa y esta mañana me desperté con frío y demasiado pronto pensando en eso; en el tipo que era un profesor importante de no sé qué lugar -no pidáis tanto a mi memoria- y que tenía voz pausada y profunda. Un buen profesor -pensé- debería tener siempre una voz como esta: grave y lenta.
Pues bien, el caso era que ese tipo enseñaba a “comentar poemas” (sí, eso también es gracioso) y habían elegido para la ocasión no sé qué clásico del sigo XV o XVI en el que un hombre declaraba su amor a una mujer. El poema iba de eso, del amor y de la belleza tópica -piel clara, labios rojos, todo el cuadro de modelo petrarquista-.
Una mujer entrevistaba al profesor. Le preguntó que cómo se podía empezar el comentario del poema. Él respondió que -antes de nada- había que “sentir el poema” (creo que cito textualmente, o si no perdonadme). Dijo que los chicos tenían que identificarse con el poeta, que tenían que pensar en cuando les gustaba alguna chica y en lo que le dirían. “Y si eres una chica...” eso dijo, el importante profesor de alguna más importante universidad española con su voz grave y pausada: “si eres una chica entonces imagina que te están dedicando ese poema".

Esa noche aprendí alguna cosa sobre literatura, sobre voces lentas y graves, sobres profesores y, aunque parezca mentira, también aprendí mucho sobre comentario de poemas.

Comentarios

Dragonfly Nightmare ha dicho que…
me gusta compartir tus recuerdos y aprendizajes, le dan más sentido a los mios.

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