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Descenso al futuro

Le invito a un lugar tan nuevo como extraño. No está lejos, incluso está en el mismo lugar por donde usted camina sin percatarse. Pero ahora, oh maravilla, es un lugar nuevo. La huelga del personal de limpieza ha convertido el metro en algo digno de visita.
Baje las escaleras. No tenga prisa. Bájelas como quien entra en una casa nueva o en una iglesia. Será como si la civitizacion se hubiera terminado, como si siguiera el metro funcionando por una especie de inercia que hiciera continuar las cosas pero todo lo demás ha desaparecido. La civilización no ha dejado nada vivo o entero. Se acabaron los aires acondicionados, las oficinas, el viaje interminable hacia el progreso, la nueva edición de viejas consolas y consuelos nuevos. Sólo quedan los restos, el confeti tras el desfile cuando todo queda en silencio, la discoteca con las luces encendidas y el suelo pringoso. Quedó lo que tuvo que quedar y el metro está inundado de periódicos y basura, pintadas, suelos también pringosos. Parece que los periódicos llevan ahí cientos de años, que esos restos no son de unos cuantos días sino de siglos enteros, que es lo que quedó de un mundo que no funcionaba, que explotó por alguna grieta de la que pocos se habían preocupado. En un par de días se acumulan cantidades industriales de mierda. Señor, usted está muy acostumbrado a que le limpien el culo. Tan acostumbrado que ahora apenas sabría cómo limpiárselo solo. No es que no quiera, es que sus manos ya no saben tocar la mierda.
Le invito a este viaje, a esta cueva, como asistiendo a una escena de una película que tratase del futuro. Sin embargo hay cierta paz en las hojas de periódicos enroscadas en las piernas, es como el final de algo, es la ruptura en la cadena de producción. El metro ya no es un escenario, sino una proyección y una historia. BIENVENIDO.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Sin embargo, lo que usted describe es un paraíso de limpieza para lo que se nos viene encima. Sólo nos queda la esperanza de que el tiempo aborte ese feto que lleva en su maloliente vientre y que se llama 2008.

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