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LA TIRANÍA DE LO BELLO

Si alguna vez existiera algo hermoso viviría mi vida entera a su lado, sólo por demostrar que la belleza tiene más fuerza de la que todos ellos imaginan y la capacidad de crear cosas. Por eso olfateo las esquinas y los culos de los perros, como una perra más, ni más ni menos, y analizo la ciudad como nadie la ha visto nunca, separada en olores que son territorios y dentro de ellos igual tal vez existe la belleza. La he visto, yo misma, con estos ojos que no han querido ver demasiadas cosas y se han hecho miopes a fuerza de cerrarse, sí, he visto la belleza, pero se iba tan pronto que apenas fui capaz de contemplarla unos pocos segundos. Si se estuviera quieta yo viviría a su lado, como viven los gatos en las casas, consciente de cada uno de sus rincones. Sería posible, no me digáis que no, que me hartaría, que no se puede o al menos no aquí y ahora. ¿He dicho ya que soy muy obediente? Es una cualidad como otra cualquiera. La rebeldía se ha sobrevalorado por los siglos de los siglos y yo practico la obediencia. El engaño sólo cuando es imprescindible. La obediencia a lo hermoso, eso es lo que yo querría. ¿Cómo lo explicarías para que te tomaran en serio? Sí, señora, ser obediente ante lo bello, ante lo que es tan bello que usted misma se espantaría, tal es el grado de violencia que alberga lo hermoso.
Pues bien, ya veis que no es posible, que vivo decidiendo, libre y sin obediencia exigida por casi nadie. La psicóloga, el profesor, la madre. Pocos más. También vivo ordenando, yo misma hacia los otros, les ordeno y ellos me obedecen y me quedo absorta en su propia obediencia como si fuera algo mágico, como el milagro que al fin no salva vida alguna. Sí. He dicho que no puedo vivir en la obediencia, que lo hermoso no existe quieto en un solo lugar y un solo estado. Por eso vivo cerca de vosotros, por eso estáis conmigo allá donde me encuentre, vosotros cuyos nombres no oso repetir sin reverencia. Vosotros los que amáis lo hermoso también sin condiciones y por eso compartimos este mismo deseo que es algo parecido a convivencia. Por eso hacemos planes de futuro juntos e imaginamos la vida alejados de todo lo que no sea nosotros mismos. Por eso es necesario aunque no vaya a ser posible. Porque en el 2012 se acaba el mundo tal como lo conocemos según las predicciones de los magos y los farsantes y podremos vivir de nuestra obediencia, eso esperamos. Hasta entonces nos cogemos las manos y bebemos y olvidamos que este mundo todavía no es el nuestro, pero en cuanto lo sea prometemos vivir, vivir intensamente.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Es un poema bellísimo, son así los que me emocionan a mí.
Kaiser ha dicho que…
*******
Lo decía Nabokov y nunca encontré una definición tan imprecisa y por ello tan bella: "Arte es belleza más compasión"
Lo decía G. en uno de sus poemas : "soy la belleza sin compasión"
S. decía tantas cosas interesantes sobre la belleza, sobre Nabokov, sobre G. que no soy capaz de elegir una sola...

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