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Exuberancia

Sería absurdo decir que estoy aquí por un examen. El mundo no funciona así y es mejor que nos vayamos acostumbrando a todo esto. En cuanto apruebe mi examen de conducir (léase "rito iniciático") me veré desterrada de este lugar por un tiempo. No es miedo, o sí, es exactamente miedo, pero de otra clase. No es el miedo de niña incontrolable ni el miedo a perder cosas (bastante he perdido ya sin inmutarme). Es de otra tipo, igual me entendéis sencillamente, sin tantos aspavientos. Me examino de nuevo este miércoles, con todos los dioses a mi favor y unas hojitas de ruda en la planta de mis pies. Es al cambio de estado a lo que tengo miedo, a la pérdida de la continuidad, porque si bien es cierto que la muerte no interrumpe nada, hay tantas cosas vivas que sí lo hacen...
En fin, concentro mi mirada en puntos fijos. Me intento hipnotizar con todo lo que tengo a mano, pero queda muy poco, cada vez menos, y cada vez es más difícil, y mi columna vertebral aplasta los pulmones porque ha quedado un hueco donde antes había un corazón y me ahogo contítuamente o es sólo que estoy enganchada al ventolín como una vulgar drogadicta (porque los drogadictos son vulgares, vaya si lo son) y entonces el pecho se me encoje. Pero no, amigos, no me van a llevar al hospital ni voy a recorrer farmacias de guardia. Lo que me deja a salvo es un papel doblado que guardo en mi caja fuerte. Es un contrato escrito y firmado por mí y en él me comprometo a no morir. Ya lo veis, que inmortal hacen los trozos de papel en las cajas fuertes.
No sé si escribo p0r vanidad, porque es la única forma que sé de decir las cosas o por pura exuberancia.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
What a lie to say I'm immortal
What a lie to sell me your fame
Where is God when I'm buried
Does he stop this bloody game
0nironauta ha dicho que…
Ceder el paso a la droga no es más que hacer un stop en la rutina. Dar luz verde a la adicción, sin embargo, hace que el café ya no te quite el sueño. Es como un instantáneo sin maná.

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