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2009

Se va acercando el año nuevo. Hemos sido niños, buenos o malos pero hemos sido niños, y los Reyes Magos sólo te traen regalos si eres una niña (buena o mala, no importa). Me he pasado los últimos días recuperándome. No sé muy bien si me recuperaba de un resfriado, de una bronquitis o de unas palabras. Tampoco importa. Lo importante es que ya estoy casi bien, lo importante es que subiré al norte para dar un abrazo a la gente del norte (la gente del norte se merece muchos abrazos) y subiré también para limpiar mi terraza y que la vecina de abajo no tenga filtraciones por una buena temporada.
También estaré sana por una buena temporada, hasta el próximo resfriado o bronquitis o hasta las próximas palabras. Entonces volveré a tumbarme en la cama y a pensar que estaría mejor en otro sitio, muy al norte o muy al sur, pero en otro sitio, en un sitio donde poder ser niña con treinta años sin que se rían de mí o me tomen el pelo. Así los Reyes Magos me traerían infinidad de cosas.
Lo terrible es que ya no quiero nada. Mi hermana siempre me lo pregunta ¿qué quieres por Reyes? y yo se lo digo porque sé que le cuesta mucho elegir regalos. Pero este año no sé lo que contestar. Me parece una pregunta terrible, una pregunta de la que dependerá el resto de mi vida. ¿Qué quieres por Reyes? Es casi un ¿qué necesitas para ser feliz? Una pregunta jodida, sin duda.
Todo se acaba y el año también y mis días enferma en la cama y las series de televisión que veía obsesivamente, porque no tengo tele y la echo de menos, pero tampoco la quiero. Soy más feliz sin tele, sólo con series, un capítulo detrás de otro capítulo, así hasta el punto final, el decepcionante último capítulo. Las series acompañan casi como animanitos domésticos. Son uno más de la familia, pero se acaban (también los animalitos domésticos se terminan, aunque para eso queda mucho, mis gatos están gordos pero son muy jóvenes).
Voy a preparar el viaje de ida. Voy a vivir esta vida como si fuera real, como si me la creyera. Ese y no otro va a ser mi propósito de año nuevo.
Amigos, feliz 2009.

Comentarios

Azena ha dicho que…
a lo mejor este año toca una sorpresa... ;-)
Libertad Kaiser ha dicho que…
Yo insisto: cambiemos de religión cada tres semanas para no tener que celebrar ni nuestra falta de fé, por favor.
Ansetobeah ha dicho que…
A mí también me preguntan, pese a ser niño viejo, qué quiero por Reyes. Me lo preguntan a sabiendas de mi opinión y de mi certeza sobre la realeza y la magia de cualquier cosa que contamina este mundo. Y me cuesta responder, porque me falta de todo -hasta lo que muchos consideran "artículos de primera necesidad"-. Pero si es inevitable responder, supongo que pediría un Magnum 44 para jugar todas las noches a ser un cerebro con alas.

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