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Taza rota

Lo cuento para no olvidarlo, para volver una y otra vez y saber que ha sucedido, que forma parte de mi vida y que pasó en un día determinado, a una hora, bajo el cielo de una ciudad concreta. Luego quién sabe si se pierde, si es un hecho que no va a importar en absoluto, si es poco más que el material convulso del que están hechos los días. Pero siempre pienso, ¿y si no? ¿y si es realmente un hecho crucial? Imagina, luego, cuando pase el tiempo (no demasiado, el suficiente) vuelves la vista atrás y te das cuenta de que aquello fue el final de algo o el inicio de otra cosa, o mejor aún, que anticipó algo más grave, algo que no necesitarás apuntar para acordarte.
Bien, hoy mi taza se ha roto por completo. Llevaba tiempo rajada desde el fondo hasta casi el borde. Me parece importante porque era una buena taza, porque aguantó mucho y porque nunca se me cayó ni hizo ningún ruido extraño cuando dormía en el fregadero. Un día aparecío con una línea marron en su interior y había perdido su suavidad habitual y nunca supe por qué o cómo ocurrió tal cosa.
Sé que no se deben usar las tazas rotas. Me aprendí la lección y hay estudios científicos que demuestran que usar una taza rota puede arruinar tu vida. Pero, en fin, son débil (lo sabe sólo quien me conoce bien o quien no me conoce en absoluto) y seguía usando aquella taza.
Hoy dejé caer unas hojas de té verde y eché agua caliente encima. Cuando cogí la taza, ésta empezó a gotear. Caían gotas como lágrimas en el suelo.
Cambié el líquido de continente y la aparté a un lado, la taza que había comprado un día para llevar al trabajo y tomar allí trescientos doce tés (ni uno más, ni uno menos) y que había resistido tres mudanzas (madrid-asturias-madrid) y alguna que otra boca ajena. La he apartado y ahora no sé que hacer con ella, si tirarla o si usarla como bote de lápices o flores, o tirarla o dejarla en la estantería para las piedras y las conchas, o tirarla o ponerla con una vela granate que huela a madreserla, o tirarla...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
O regalarla a alguien que no entienda su significado pero que tratará de comprenderlo
Azena ha dicho que…
¿qué tal si la tiras?

ya sabes que cuando algo se rompe es porque ya ha completado su ciclo...
La Oruga ha dicho que…
Tengo una taza verde, rota. Creo que un día se cayó, al principio de todo, y se rajó de arriba abajo. Incluso se desprendió un pedazo justo en el borde opuesto al mango, justo donde apoyas los labios para beber. Pegué el pedazo, y es extraño, pues nunca sentí la aspereza de las juntas donde falta el esmalte verde y sólo queda barro marrón. Ha sobrevivido a unas ocho mudanzas (¿te dije que estaba ahí al principio de todo?), a un par de caídas, varios fregaplatos y pilas de metal... no sé qué haré si algún día se rompe... pero estoy segura de que algo cambiará irreversiblemente, que perderé el sentimiento terrible y absurdo de algo como "mi taza".
percepcionesindebidas ha dicho que…
me pasó tu prima un poemario tuyo y me gustó bastante la verdad.

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