Ir al contenido principal

Osadía

¿Cómo te atreves? ¿No te da vergüenza? ¿No ves lo que estás haciendo? No te das cuenta de lo mucho que me ha costado llegar a donde estoy ahora, llegar a ser la chica amable y más o menos mona y la mujer que sabe contestar la palabra adecuada y que dice "no" cuando es preciso, y lo mucho que he tardado en ser maja y la cantidad de capítulos de Al Salir de Clase que tuve que ver para conocer los códigos de la gente moderna, los jóvenes, los de mi generación. Tú no tienes ni idea de lo duro que ha sido ser joven, tener gracia, sacar sonrisas, hacer que me llamen para salir o tomar cafés o que se enamoren de mí o al menos que me tengan cierto aprecio. Caer bien. ¿Tú sabes la cantidad de dinero que me he dejado en vestir como todos ellos, en conocer su mundo, en hacerme pasar por una chica moderna y sana? No, no sabes, cómo vas a saber hasta qué punto es duro, cómo te puedes hacer una idea de todo lo que tuve que dejar al margen para no encerrarme, en sofá y calcetines, y escuchar sólo música triste de artistas muertos y amar sólo de lejos y dejar de sorber lágrimas como si fueran un sagrado alimentos. Y ahora estoy aquí, bastante contenta de mí misma, bastante feliz, bastante entera.
No tienes ningun derecho a venir ahora tú y querer a la tímida, a la que no sabe qué decir, a la que no es sociable ni es graciosa, a la triste, a la mala compañía, a la intolerante y mal vestida, a la que no tiene respuestas, a la rota, a la que nadie quiere, al monstruo.

Comentarios

Libertad Kaiser ha dicho que…
********************
Querida, recuerdo que hasta la propia "Al salir de clase" albergaba perfiles merodeadores de heterodoxia (claro que estos personajes o bien transitaban fugazmente o se reconvertían). Así mismo acogió a un bisexual, a una joven cuyo lesbianismo se diluyó melifluamente, a aquel personaje homosexual -conflicto ineludible para las empresas publicitadas durante los primeros meses-...

Ósculos.
Chata, ha escogido usted la Biblia de los excesos y las excentricidades televisivas para "psicopedacogiarse". Huya, como pretende, de la marginalidad de la significación. Necesita de la gimnasia de la plastilina adolescente. No olvide ensombrecer sus peculiaridades.
Ansetobeah ha dicho que…
Ciertamente, es duro perder la esencia, socializarse, "ser para los otros", producir lana y ser esquilado. Es muy duro. Yo jamás podría hacerlo. Y que no me digan "nunca digas que de este agua no has de beber"; porque ya he cavado mi tumbita y todo en el desierto (y sin cantimplora ni "na").
Lau ha dicho que…
No es cierto, Wild Rose, hay vendaval fuera y hay vendaval dentro... vendavales casi primaverales.
Nélida Devesa ha dicho que…
¿Por qué te esforzaste tanto en ser esa chica? ¿Acaso no eras suficiente siendo monstruo? Sinceramente, empiezo a preferir a los monstruos... Al menos, son más auténticos.

Entradas populares de este blog

Regreso

Sólo duele de verdad cuando regresas
Dejar cosas atrás no es complicado.
Lo difícil es volver a ver el mismo lado
Torcido por el tiempo lleno de arrugas gruesas
Pues mirar es mirarse en el espejo
Ya resistente a la idea, a Stendhal,
A la historia que quisiste contarte
Que te cuentas cada día desde lejos.
Nunca como esperabas, como un verso
Que muestra realidad ante tus ojos
Marcharse no es difícil, amigo mío
Llevamos una vida marchándonos de algo lo difícil, lo que desangra
Es volver para ver que aquello fue verdad
Que fuste la que fuiste,
Que el amor se mezcló con odio algunas veces
Que las tardes no habían sido cálidas,
Que traicionaste, que te traicionaron
Que nunca hubo perdón en la distancia.
Y luego, sin embargo,
Volver es volver a echar de menos.
No añoras hasta que tu piel recuerda
El olor familiar, el timbre de las voces, las paredes. Y vuelves a ser la que fuiste por
Un lapso muy breve, un instante fugaz
Un abrir y cerrar de ojos y mentiras.
La realidad ta…

Expectativas

Una vino a esta tierra del sur con ciertas expectativas. Los principios son duros, no pasa nada, se dijo una. No pasa nada si al principio no tienes mucho amigos o si tienes que hacer algún que otro recado antes de empezar a hacer cosas más importantes en el trabajo, o si no viene a verte mucha gente al principio, o si no publicas ningún libro de momento o si, en definitiva, empiezas poco a poco.
Lo importante es ir aprendiendo, desarrollándote, adaptándote. Poco a poco tendrás tu grupo, tu puesto, incluso tu familia. Esas cosas requieren un poquito de paciencia.
Han pasado seis años desde entonces. No puedo decir que esos años hayan sido malos, al fin y al cabo he tenido buenos momentos y lo he pasado bien. Es dulce compartir tu vida con alguien a quien realmente amas, con alguien a quien te gusta ver todas las noches al dormir y todas las mañanas al despertarte. El problema han sido las expectativas. La expectativa te pone en una posición de esperar, de estar verdaderamente convenci…

India. Entrada.

Sales del avión. Coges el metro. El metro parece sacado del futuro, un metro que toda ciudad desearía tener: limpio, rápido, con información precisa de dónde te encuentras y cuánto te falta para llegar a tu destino (unas lucecitas azules se van encendiendo entre el nombre de una estación y otra a medida que avanzas). Incluso una luz roja te indica por qué puerta salir (derecha o izquierda). Ningún olor, ningún ruido perturba este universo organizado en luces de colores. Nada te hace sospechar lo que habita en la superficie, las riadas de gente, la ciudad palpitante.
Sales del metro. Te invade la oleada de personas, el perfume inciensado de pobreza. Atraviesas la calle negándote a todos los ofrecimientos, que pasan de la asertividad a la violencia. No, thank you, con tu ropa europea y tu piel extremadamente pálida y tu suficiencia. El hotel está cerca. Miras otra vez el plano: Sólo hay que coger esta calle, asegurarse del nombre en una placa, luego contar tres perpendiculares, torcer …