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Tránsito

704 mensajes borrados del móvil. Foto del perfil borrada y cambiada. Fondo de pantalla del ordenador distinta. Carpeta "verano" sustituída por la carpeta "otoño". Suelo del cuarto barrido. Salsas de la cocina en la basura. Mochila azul con las últimas cosas de A. en el cubo de residuos orgánicos. Cartera azul sustituída por cartera de Dorothy. Piernas depiladas. Botellas de agua vacías. Libreta negra acabada. Lavadora de blanco puesta. Maletas deshechas. Música de llamadas sustituída por otra. Fotos borradas para siempre.
Cambio de estación o naves ardiendo. En esta orilla nadie ha pisado nunca. Me remango los pantalones y poso el pie sobre los cantos rodados. Es como meter los dedos en un río. El agua los recorre, los limpia, los purifica, los deja completamente solos, completamente libres.

Comentarios

L0usie ha dicho que…
He dibujado a Alice in wonder-weird land..
( :
The Wild Rose ha dicho que…
¿Y dónde se puede ver?
Parece ser que has aprovechado bastante mejor tus vacaciones que yo.
Yo he saldado varias cuentas pendientes, aunque si las enumerara no me llevarían más de 3 líneas posiblemente...
Alberto ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
a-escena ha dicho que…
¿Ésto tan bien escrito es un deseo dicho en voz alta?
Alberto ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
The Wild Rose ha dicho que…
Vengo dormida. Todo lo que estuvo una vez deja su huella ahora. Primeros auxilios por mail. Prometido.
Libertad Kaiser ha dicho que…
La limpieza genera limpieza...o algo así ;)

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Regreso

Sólo duele de verdad cuando regresas
Dejar cosas atrás no es complicado.
Lo difícil es volver a ver el mismo lado
Torcido por el tiempo lleno de arrugas gruesas
Pues mirar es mirarse en el espejo
Ya resistente a la idea, a Stendhal,
A la historia que quisiste contarte
Que te cuentas cada día desde lejos.
Nunca como esperabas, como un verso
Que muestra realidad ante tus ojos
Marcharse no es difícil, amigo mío
Llevamos una vida marchándonos de algo lo difícil, lo que desangra
Es volver para ver que aquello fue verdad
Que fuste la que fuiste,
Que el amor se mezcló con odio algunas veces
Que las tardes no habían sido cálidas,
Que traicionaste, que te traicionaron
Que nunca hubo perdón en la distancia.
Y luego, sin embargo,
Volver es volver a echar de menos.
No añoras hasta que tu piel recuerda
El olor familiar, el timbre de las voces, las paredes. Y vuelves a ser la que fuiste por
Un lapso muy breve, un instante fugaz
Un abrir y cerrar de ojos y mentiras.
La realidad ta…

Expectativas

Una vino a esta tierra del sur con ciertas expectativas. Los principios son duros, no pasa nada, se dijo una. No pasa nada si al principio no tienes mucho amigos o si tienes que hacer algún que otro recado antes de empezar a hacer cosas más importantes en el trabajo, o si no viene a verte mucha gente al principio, o si no publicas ningún libro de momento o si, en definitiva, empiezas poco a poco.
Lo importante es ir aprendiendo, desarrollándote, adaptándote. Poco a poco tendrás tu grupo, tu puesto, incluso tu familia. Esas cosas requieren un poquito de paciencia.
Han pasado seis años desde entonces. No puedo decir que esos años hayan sido malos, al fin y al cabo he tenido buenos momentos y lo he pasado bien. Es dulce compartir tu vida con alguien a quien realmente amas, con alguien a quien te gusta ver todas las noches al dormir y todas las mañanas al despertarte. El problema han sido las expectativas. La expectativa te pone en una posición de esperar, de estar verdaderamente convenci…

India. Entrada.

Sales del avión. Coges el metro. El metro parece sacado del futuro, un metro que toda ciudad desearía tener: limpio, rápido, con información precisa de dónde te encuentras y cuánto te falta para llegar a tu destino (unas lucecitas azules se van encendiendo entre el nombre de una estación y otra a medida que avanzas). Incluso una luz roja te indica por qué puerta salir (derecha o izquierda). Ningún olor, ningún ruido perturba este universo organizado en luces de colores. Nada te hace sospechar lo que habita en la superficie, las riadas de gente, la ciudad palpitante.
Sales del metro. Te invade la oleada de personas, el perfume inciensado de pobreza. Atraviesas la calle negándote a todos los ofrecimientos, que pasan de la asertividad a la violencia. No, thank you, con tu ropa europea y tu piel extremadamente pálida y tu suficiencia. El hotel está cerca. Miras otra vez el plano: Sólo hay que coger esta calle, asegurarse del nombre en una placa, luego contar tres perpendiculares, torcer …