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Sueño

Ayer, cuando conseguí dormir fácilmente (hoy ya no lo consigo) soñé con A. Me alegraba de verlo. En el fondo no le guardo rencor. Quien es capaz de ponerse precio a sí mismo no merece demasiado rencor por nuestra parte. Soñé que le preguntaba por Kirke y que él me respondía "está mal. Sólo toma café". Eso me preocupó. El café no es un buen alimento (menos aún si es el único) para los gatos.
Kirke es una gata. A veces pienso que es otra cosa, un alma, una venganza, un monstruo, una diosa, una personita... pero lo cierto es que es una gata.
Tenía completamente dominado a A. Le gustaba tenerlo en casa. Estaba más tranquila que nunca, a pesar de tener que convivir con un gato callejero al que toleraba a duras penas. A. quería mucho a Kirke (de la manera en la que se quiere a los gatos, claro está). La solía llamar "pompón adorable". Me pregunto qué pensaría ella de ese nombre, cómo le parecería que alguien la llamara "pompón adorable".
Kirke me conoce bien. De esas dos o tres personas que hay sobre la faz de la tierra que me conocen bien, Kirke sería una. El problema es que no es una persona. Kirke, como ya he dicho, es una gata.
Cuando volví a casa con olor a hombre impregnado en la piel Kirke dejó de comer. No importaba el pienso que le compráramos ni cómo tratáramos de engañarla. Nada podía hacer que comiera. Estuvo así varios días.
Supo que yo me iba a ir antes que nadie. No sé si es una gata lista o tan solo eso, que me conoce.
Luego hubo malos entendidos y decisiones cortantes y mudanzas pesadas y un dolor terrible de rodillas y unos gatos que viajaron por MRW seiscientos kilómetros.

Ahora me da pena. No que se haya roto. No el silencio. No la falta de continuidad. Lo que me da pena es no poder preguntar cómo está mi gata. Supongo que todo abandono tiene sus consecuencias. Kirke tendría que estar tan acostumbrada a mis abandonos que no se debería sorprender. Pero no sé por qué me parece que se sigue sorprendiendo, que me espera donde quiera que esté para pasarse tres días ofendida por el abandono, mirándome de soslayo y preguntándome "y tú ¿quién te crees que eres? ¿cómo te has atrevido a abandonarme?".

Comentarios

guitarboy ha dicho que…
... en realidad ellos lo fingen todo para que nos sentamos culpables; pero, cualquier gato con una puerta abierta sale de casa y a veces no vuelve en un par de días, se deja alimentar en otras casas y cuando vuelve aparenta que siempre estuvo aquí y que es merecedor de todos los mimos..

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