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Carpetas

Ella guardó su foto en la carpeta "mi gente" de su computadora.
Él se puso muy contento.

Él escribió un comentario.
Él dijo "Acabo de ser incluido oficialmente entre tu gente :-) Genial" y fue feliz.

Ella no contestó nada.
Ella pensó que ya bastante había hecho incluyendo su foto en esa carpeta.

Porque la verdad es que tardó bastante en decidirse. Tardó bastante en abrir esa carpeta para poner su foto. Ella elige cuidadosamente cada una de las fotos que mete en la carpeta y aún más cuidadosamente aquellas que borra. Cada foto que borra la hace envejecer un poco, así que tiene que ir con sumo cuidado, no vaya a ser que un día se haga demasiado vieja sin darse cuenta.

Creo que, cuando ella vio su comentario, sus dedos vacilaron un instante, decidiendo si debería borrar ese comentario, o esa fotografía, o toda la carpeta.
De alguna manera esa carpeta era un museo, un lugar donde colocar a toda la gente a la que echa de menos porque no están con ella.

Él no se dio cuenta, pero esa era la única foto de los dos que ella tenía en su ordenador. Una sola foto, con la casposa definición de las fotografías hechas con el móvil. Una única foto que bailaba entre lo inevitable y lo destruído.

Comentarios

Jenny jirones ha dicho que…
buenísimo, niña. tremendo también.
como siempre, da gusto leerte.

ya me dirás de venecia.
besín

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