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Ruedas

La calle es muy ruidosa. Es una de las calles más ruidosas de Madrid. He escuchado en esta calle broncas, canciones, celebraciones futbolísticas, rupturas sentimentales y conversaciones de los más variopinto. También he escuchado el ruido de los coches y los camiones de la basura.
Vivo con esos ruidos, son parte de la respiración, del aire que entra por la ventana. Sin embargo hay un ruido que siempre me hace detener cualquier actividad, cualquier lectura, casi cualquier sueño. Es un ruido pequeño, no estridente, pero que el el ruido que más se escucha a lo largo del día. Es el ruido de las ruedas de las maletas sobre el pavimento.
En esta casa pasan más maletas que coches. Las ruedas son pequeñas y arrastran con lentitud. Las ruedas de las maletas siempre son arrastradas en silencio, a cualquier hora del día o de la noche.
Antes no me había fijado. Otras veces que viví en esta casa (en esta casa siempre se vive, nunca se está de paso) escuchaba todos lor ruidos de la calle, pero me despertaban más los borrachos que las maletas. Hoy en cambio ya me he acostumbrado a los primeros y lo único que consiguen es que me cambie de lado y siga durmiendo. Las maletas son algo distinto. Las ruedas siempre tienen algo que contar. Me pregunto quién será su dueño. A qué a venido a Madrid o por qué se va. Me pregunto si ha venido a ver a alguien o si se escapa, si huye, si intenta no recordar. Una maleta arrastra pocas cosas, pero son suficientes para saber quién eres. Mira dentro de su maleta de ruedas y sabrás con quién estás tratando.
La calle La Palma es el lugar por el que todos hemos pasado, en el que todos, alguna vez, hemos vivido, es el lugar de las maletas, de llegada, de despedida. Es como un aeropuerto dentro de la ciudad, un lugar de tránsito, en el que nadie se llega a conocer del todo. El ruido de las maletas es su música. Algo así como una eterna y machacona despedida.

Comentarios

samsa ha dicho que…
bonito..., muy bonito...
"La calle La Palma es el lugar por el que todos hemos pasado" y el lugar al que todos soñamos con volver...
Libertad Kaiser ha dicho que…
*********
snif sniiiiiif
Ansetobeah ha dicho que…
El problema de esa calle (y adyacentes) es que el que permanece en ellas se está yendo a cada hora de sí mismo hacia sí mismo. Y no sirven de nada las músicas teñidas de olores que circunscriben el centro de ese laberinto, en una de cuyas calles espera el Minotauro hasta altas horas de la madrugada para tomar la viceantepenúltima copa de malta.

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