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Hasta aquí

A veces pienso que hasta aquí está bien. Quiero decir, que he cumplido, que ya está el trabajo terminado, los deberes hechos, las cosas en su sitio. Y pienso ¿y si muero ahora?, ahora justo antes de empezar algo nuevo, cargarme con nuevos deberes o descolocar las cosas. Es decir, que hasta aquí he llegado y no está mal, y he sido feliz y desgraciada (muchas veces las dos cosas juntas) y he viajado y he escrito y he querido y me han querido. He aprendido cosas y otras muchas las he olvidado. ¿Por qué volver a empezar todo de nuevo? ¿por qué volver a estar insegura, a meter la pata, a decir frases cuando no toca y a afirmar algo justo para esconder lo contrario?
Pienso en que un coche me atropelle, en una muerte rápida, en la inanición o los siempre socorridos ataques al corazón o derrames cerebrales. Luego pienso que para eso habría que estar más viva de lo que yo estoy, habría que aferrarse a algo, habría que tener algo a medias, no ver el "hasta aquí" tan casi siempre.
Lo pienso de vez en cuando, no importa que edad tenga, si 10 o 20 o 30 o 40 años. Siempre estoy preparada, como quien tiene una maleta hecha en el armario por si se tiene que ir de viaje.
Así pequeñas muertes me acompañan, como un viento, un susurro, como unas bragas limpias por si te tiene que reconocer un médico.

Comentarios

El Otro ha dicho que…
Me ha recordado a "El marido de la peluquera" de consabido final. Pero es una sensación pasajera, la que se tiene al final de algo. Por eso el truco de los simples (entre los que me incluyo) es solapar planes, deseos, con diferentes espacios temporales, diferentes intensidades, todo en lar de no estar ocioso. Y aún así buscar la compañia humana suele ser buena solución y tú creo que ya has encontrado la adecuada... :p

El Otro
Anónimo ha dicho que…
Sé cuando algo acaba por la sensación misma de que acaba. Hasta ahí, eso es. Una vez le dije que me quedaban 45 años de vida útil para vivir historias. Ahora quedarían 3 menos, pero en realidad creo que no serán tantos los que vengan. No me parece creíble vivir tanto.
Siento que algo que ha sido muy importante se apaga: Propondré un viaje al fin del mundo, al lugar más deseado, y estará bien que me digan que sí o que no, como a una última voluntad.

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