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Reelaboración

Os cuento un poema, una reelaboración de una vieja frase, el único poema que ha logrado un espacio en mi libreta recién terminada. Dice así:

EXTRANJERA
Me decís extranjera porque he venido hasta aquí
porque entre yo y vosotros media
un autobús, un tren, un avión, un billete,
porque me quedo tiempos limitados,
porque tengo siempre a alguien que me importa
a la distancia de una carta o de una llamada de teléfono.

Me preguntáis mi nombre y cómo se pronuncia
me decís que tengo acento
del norte, o del sur, o de Cuba, o de
Venezuela, que parezco rusa, africana, española,
francesa, que no tengo rasgos
de por acá.

No soy ningún espejo para vuestras miradas,
no me parezco a ningún familiar,
a nadie de quien estéis secreta y
atrozmente enamorados.
Guardo en una maleta debajo de la cama
la bragas y los libros, los papeles a medio
revisar, las recetas del médico.

No importa dónde esté, siempre parece
que he llegado de lejos, de algún lugar que no conoce nadie
y que me marcharé
también muy lejos
a algún lugar que nadie conocerá jamás.

Me decís "hasta cuándo".
--Hasta cuándo te quedarás aquí.
--Hasta cuándo trabajarás conmigo.
--Hasta cuándo vendrás a este café.
--Hasta cuándo construirás la casa

La casa que te estará esperando
si vuelves algún día...

...de visita.

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