02 junio 2011

Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tienen las personas para sobreponerse a los desastres, a los engaños, a las decepciones, a los dolores no físicos de la existencia humana. Según dicen los últimos estudios científicos cuando el cerebro sufre una pena enorme o una alegría enorme no pasa de repente a estar más triste o más feliz sino que, una vez superado el shock, vuelve al estado anterior a la noticia. También hay resiliencia para sobreponerse a loterías y golpes súbitos de suerte.
El ser humano no puede vivir a trozos, con finales y principios, con etapas tristes y etapas alegres, el ser humano es alegre o triste y siempre lo será, ocurra lo que ocurra. Eso dicen. Suelen tener razón. Lo cierto es que nos sobreponemos con bastante elegancia a casi todo.
Sin embargo he visto vidas rotas, he visto vidas que nunca jamás volvieron al momento justo anterior al desastre. He visto personas sin resiliencia, o más bien acontecimientos tan enormes que se han comido cualquier resilencia posible. He visto a la mujer que sujetó por las axilas a su hijo mientras el ascensor lo partía por la mitad, he visto grandes lutos silenciosos, caras que cambian después de una muerte o un abandono. He visto viajes que han despejado corazones, relaciones que han curado miradas, frases que lo han cambiado todo.
No le ocurre a todo el mundo, por eso es mejor seguir confiando en la resiliencia para explicar la mente humana, pero de vez en cuando te encuentras con ellas, las personas que vienen de otro sitio al que no regresarán y te hablan de ese momento a cada rato, como si se hubieran quedado colgadas en medio de la vida, en una cuerda floja de la que no se caen. Creo que son estas personas (y no las guerras, los tratados o los cambios de gobierno) quienes realmente hacen avanzar la historia. La historia carece de resiliencia por completo.

2 huellas:

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

Llevo días meditando sobre todo esto de lo que hablas, sin llegar a ninguna conclusión, he de añadir. Pero con la intuición de que más tarde o más temprano, llegaré a algún sitio nuevo, osea como una resiliencia, pero a la inversa...

Anónimo dijo...

Integrar la adversidad en el mundo de vida propio requiere, ante todo, todo un mundo; es la condición de esa entereza. No se trata de volver atrás, sino de que el mundo de vida es tan completo que es capaz de integrar todo. Cuando el pilar de ese mundo de vida es el relativismo cultura, el nihilismo y el escepticismo cualquier catástrofe es algo natural. Creo que la psicología "negativa" ofrece más que la supuestamente positiva.
Atentamente.