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Durante la Semana Santa

Nunca queremos que regresen los muertos,
Nunca, nunca, nunca,
No importa cuánto amor haya quedado a medias,
ni las medias verdades,
las cosas por decir o los secretos.
Nos gusta imaginarnos un infierno plácido
en donde los muertos descansan, nos esperan,
hablan bien de nosotros en el Cielo.

No quisiera que vuelvas
madre, hijo, amado, hermana
de aquella madriguera lejana y luminosa.
La pena no se salva con presencias devueltas,
hoy que la ausencia cubre,
como la Primavera
cada rincón de la ciudad, del cuerpo, de la casa,
cada minuto del tiempo que paso sin vosotros,
cada era de mi vida que se está haciendo vieja.

Amapara, oh Dios, si existes, a los muertos.
Que se queden contigo
en esa realidad distinta y más sagrada,
sin perturbar ya nuca
la vida que han dejado,
sin destruir la esencia mortal que nos habita.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Lo que yo no quisiera es que ellos quisieran volver

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