Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2013

El té más caro del mundo

Dicen que es el té amarillo o cierto tipo de té blanco, pues se recogen sólo las yemas y es muy costoso reunir 100 gramos. Si me lo puedo permitir no me importa pagar por un buen té. He probado tés de todo tipo e incluso me han traído regalos de otras tierras, deliciosos tés con hojas enteras que aguantan tres infusiones y que dan matices dorados al agua y perfumes sutiles al paladar. Sin embargo el té más caro que he probado nunca no es ninguno de esos. Creo que fue un té normal, a lo sumo un Earl Grey, negro, de bolsita, en taza con asa en lugar de cuenco. Y el precio lo pagué mucho más tarde. Vivía yo en una casa de dos plantas, pequeña, fría, sin salón ni sofá. Pasaba las tardes en frente del ordenador o leyendo en la cama. Compartía piso con un chico al que llamaba "cariño" y se acostaba a mi lado, procurando siempre que ya estuviera dormida o a punto de hacerlo. En esa mesa tomé el té, que por torpeza o hartazgo derramé en la pared de en frente. Quedó una mancha marrón…