Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2014

Confieso que he abortado

Ojalá no tuviera que escribir esta entrada. Ojalá el partido en el gobierno no hubiera ganado unas elecciones con la reforma del aborto en el programa electoral. Ojalá hubieran detenido a Gallardón a tiempo y ojalá mucha gente hubiera roto la disciplina de voto para evitar la barbaridad a la que nos enfrentamos esta mañana. Pero no ha sido así. Se han sentado, han votado que sí, que hay que prohibir que las mujeres aborten y han aplaudido. Creo que si no hubieran aplaudido igual no estaría escribiendo esto. Fue ese aplauso, ese sentirse orgullosas, vencedoras, defensoras de la vida lo que me ha sentado aquí y ahora, frente a este ordenador, en este jardín donde ya casi no crecía nada y me va a hacer contaros palabra por palabra el día en que yo aborté. Qué pena, algo tan privado, tan íntimo, tan mío. Algo que tan poca gente sabe. Tener que ponerlo en este sitio, tan público, con mi nombre y mis apellidos, conmigo entera, con mi cuerpo y mi vida detrás de ello. Y tengo que ponerlo por…

La pelota

Tus logros, tus fracasos se entremezclan
forman una pelota, sin ying y yang, entera.
Una única pelota marrón para lanzar al mundo.
Ni el logro ni el fracaso fueron tuyos,
tú sólo los tuviste entre las manos, un segundo, sólo un segundo.
Luego pesaron o quemaron o ambas cosas,
y arrojaste la pelota muy lejos.
Entonces ellos, los otros, los que no somos ni yo ni tú jugaron a que era
un juguete muy lindo y la botaron.

Tu no, yo no, nosotros no fracasamos nunca
el fracaso no existe
y tampoco triunfamos
el triunfo lo inventaron
quienes necesitaban razones para ser,
objetos y objetivos.

El objeto pelota a veces da en la cara
y uy uy uy qué daño, si hubiéramos sabido...
Tú tranquila, deja que niños jueguen
con su esfera de ¡eureka! y de ¡ay mi madre!
y respira muy hondo,
la vida es respirar mientras los otros
se quedan la pelota que nunca fuiste tú,
que nunca fuera nuestra.