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Volver a casa

Sí, vuelvo al jardín. Tendré que desbrozarlo, plantar flores, amarlo de nuevo ahora que está tan desamparado. Vuelvo al jardín por la sencilla razón de que este sitio me da ciertas libertades que no tengo en casi ningún otro lugar (físico, teórico, real o virtual). Aquí no voy a contestar a la mayoría de vuestros comentarios, no voy a ser legible, no voy a guardar las formas, no voy a respetar la intimidad de nadie. Voy a contar la verdad, mi verdad, la verdad cotidiana, o no voy a contar nada y me voy a quedar callada, pero el jardín me gusta y no voy a dejar que nadie, ni siquiera yo misma lo destruya.
Empoderamiento. Gran palabra. Difícil objetivo. ¿Hombres feministas? ¿Hombres que ayudan a las mujeres a empoderarse? Sólo si pierden parte de su poder, o casi todo. ¿Hombres que quieren que estés cómoda? Sólo si renuncian a parte de su comodidad. Es imposible tener los dos poder a partes iguales, así que luego tienes que coger todo acopio de presencia que aún te queda y decir:
–Cariño, quiero que estés menos cómodo y tengas menos poder.
Y escuchar, sí, bueno, como quieras, pero no es "natural".
La naturaleza, pensaba, iba a darme un lugar en el que reposar la cabeza. Ahora que ya estoy sola en esto de coger poder, que tengo el hombro mal, la espalda mal, los pulmones mal, la piel mal y las sábanas llenas de sangre hay demasiado poco que perder como para seguir teniendo miedo.

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Que el amor se mezcló con odio algunas veces
Que las tardes no habían sido cálidas,
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India. Entrada.

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Expectativas

Una vino a esta tierra del sur con ciertas expectativas. Los principios son duros, no pasa nada, se dijo una. No pasa nada si al principio no tienes mucho amigos o si tienes que hacer algún que otro recado antes de empezar a hacer cosas más importantes en el trabajo, o si no viene a verte mucha gente al principio, o si no publicas ningún libro de momento o si, en definitiva, empiezas poco a poco.
Lo importante es ir aprendiendo, desarrollándote, adaptándote. Poco a poco tendrás tu grupo, tu puesto, incluso tu familia. Esas cosas requieren un poquito de paciencia.
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