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Dejad que las mujeres se masturben (con lo que quieran)




Y no, no he leído 50 sombras de Grey. No me llama. No me motiva. No es el tipo de literatura ni de libro que me interesa. Por lo que parece ni está bien escrito ni subvierte la estructura social. Desde el punto de vista ideológico también es ampliamente criticable, la niñita mojigata encuentra a su señor perfecto que le abre las puertas del sadomasoquismo (más sado para él y maso para ella, claro). Sin embargo las vehementes reacciones que he visto últimamente en vídeos, artículos e incluso en persona me dan que pensar. Son normalmente hombres, indignados con lo mal escrito que está, lo poco que pone en valor a las mujeres, la ausencia de realismo y, sobre todo, el éxito que está teniendo. Creo que lo que más confunde es ese éxito.
Las mujeres no consumen pornografía. Miento. Las mujeres no están legitimadas para consumir pornografía. Los primeros relatos eróticos que leí estaban sacados de las revistas guarras que mi hermana y yo le escondíamos a mi padre. Porque claro, mi madre no leía esas cosas. Así que confunde sobremanera esa legión de mujeres, modosas y asexuadas, excitándose con una novelucha mala y clasicota. Posiblemente incluyendo en sus fantasías alguna de las escenas narradas con una pluma tosca y, ciertamente, machista.
Hay noveluchas malas y clasicotas para hombres. Películas malas, comics pésimos, revistas, materiales de todo tipo para hombres. No pasa nada. Los hombres tienen derecho al mal. Tienen derecho a leer malos libro, a escuchar malas canciones, a ver malas películas. Con las mujeres no está tan claro. Y si encima estamos hablando de algo que les llega justo al sexo, entonces la cosa pasa de gris oscuro.
Recuerdo que Lafuente una vez citó a Paul de Man diciendo: La cosa menos mala que un hombre malo puede hacer es escribir un mal libro. No he encontrado la cita exacta, así que perdonadme los deslices, pero me parece esclarecedora. Con tantos actos horribles que atacar, terminamos centrándonos en los actos literarios que, por muy malos que sean, son los menos malos de todos. ¿Y qué si las mujeres se excitan leyendo libruchos con tópicos manidos y relaciones de dominio? ¿Alguien se extraña si nuestra educación desde bebitas es la de asumir ese dominio como algo natural y excitante? Me encanta la idea de miles de mujeres acurrucándose en la soledad de su cuarto para toquetearse mientras leen un libro. Joder, ¿no es maravilloso? Y sí, me hubiera encantado que además ese libro fuera feminista y que además estuviera bien escrito. Qué le vamos a hacer, somos hijas de nuestro tiempo y lo que nos excita está mediatizado por la cultura que mamamos.

Sin embargo, y parafraseando a De Man: la cosa menos mala que una mujer mala puede hacer es masturbarse leyendo un mal libro.

Comentarios

La Maga ha dicho que…
Amén
Graciela Miranda ha dicho que…
Le he estado dando vueltas a lo mismo estos días, solo que estaba demasiado vaga como para ordenar mis pensamientos y darle forma. Te agradezco que lo hayas hecho tú :)

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